Llevando Agua Segura A Las Zonas Rurales De Colombia

En las zonas rurales de difícil acceso del Putumayo, Colombia, donde el apoyo gubernamental es limitado, el acceso al agua potable sigue siendo un desafío persistente, exponiendo a las familias a enfermedades de origen hídrico y otros riesgos para la salud. Para ayudar a cerrar esta brecha, GTE ha liderado la iniciativa Agua para Mi Tierra que inició en octubre de 2024.

El proyecto contempla la instalación de un nuevo sistema de tratamiento de agua que garantizará el acceso a agua segura para miles de personas en diez veredas ubicadas a lo largo del corredor Puerto Vega–Teteyé. Adicionalmente, se establecerá un laboratorio comunitario y un centro de capacitación para que los residentes aprendan a gestionar y preservar los recursos hídricos de manera sostenible.

Con el inicio de la implementación en 2025, el enfoque central será la formación de líderes comunitarios que puedan operar y mantener estos sistemas, asegurando el acceso sostenible al agua potable. Esta iniciativa se complementa con un sistema de acueducto, también financiado por la Compañía, a través del programa Obras por Impuestos del gobierno colombiano, el cual llevará agua potable a otros 1.300 habitantes en zonas rurales cercanas a Puerto Asís.

Gran Tierra Energy continúa avanzando en su estrategia de reducción de emisiones en todas sus operaciones en Canadá, Colombia y Ecuador. Como parte de su compromiso con la integridad operativa y la responsabilidad ambiental, GTE realizó una encuesta de emisiones fugitivas en Colombia en 2024, identificando y reparando varias fugas menores. En Ecuador, la compañía está desarrollando un proyecto greenfield cuya infraestructura fue diseñada desde sus etapas iniciales para cumplir con los más altos estándares ambientales y operativos. En Canadá, se han implementado tecnologías avanzadas de detección para monitorear y reducir emisiones fugitivas en sus activos.

Estas iniciativas adaptadas regionalmente forman parte del esfuerzo general de GTE por integrar tecnologías de bajas emisiones siempre que sea posible, así como prácticas de mantenimiento preventivo en toda su base de activos. La compañía está reemplazando dispositivos neumáticos de alto sangrado por alternativas solares, optimizando infraestructura para reducir el venteo, y expandiendo el uso de sistemas de detección de metano tanto aéreos como terrestres. En conjunto, estas acciones respaldan el compromiso de GTE con la mejora continua del desempeño ambiental y la sostenibilidad a largo plazo de sus operaciones.

Reducción de Metano
Gran Tierra Energy está comprometida con la reducción de emisiones de metano en todas sus operaciones mediante el uso de tecnologías avanzadas, sistemas de monitoreo mejorados y actualizaciones de infraestructura. La compañía ha implementado diversas iniciativas, incluyendo programas de Detección y Reparación de Fugas (LDAR, por sus siglas en inglés), monitoreo verificado por terceros y electrificación de equipos para disminuir las emisiones fugitivas. Estas acciones se adaptan al contexto regulatorio y operativo de cada país en donde opera GTE.

Las siguientes secciones destacan las acciones de reducción de metano en Colombia, Canadá y Ecuador:

Colombia
GTE ejecuta un programa LDAR aprobado por el gobierno, utilizando inspecciones con cámaras Optical Gas Imaging (OGI) realizadas por terceros para identificar y reparar fugas. En 2024, una encuesta completa de emisiones fugitivas fortaleció aún más estos esfuerzos. El equipo de generación es monitoreado estrictamente para asegurar la compatibilidad con la calidad del gas, reduciendo emisiones mediante un uso eficiente del combustible. Desde 2019, las emisiones de metano en Colombia han disminuido en un 37%, pasando de 5.971 a 3.762 toneladas.

Canadá
En el oeste de Canadá, GTE utiliza sistemas Light Detection and Ranging (LiDAR) montados en aeronaves y ha reemplazado 519 bombas de gas de alto sangrado por unidades solares en 255 sitios. Estas actualizaciones, junto con la electrificación de sitios y el reemplazo de equipos, han reducido las emisiones fugitivas en más del 50% desde 2023 y disminuido las emisiones totales en aproximadamente 17.000 tCO₂e al año.

Ecuador
En Ecuador, GTE está desarrollando un proyecto greenfield cuya infraestructura fue diseñada desde el inicio para cumplir con los más altos estándares ambientales. La compañía cumple plenamente con los requisitos gubernamentales en materia de emisiones, incluido el metano, asegurando que el proyecto opere con bajas emisiones una vez que entre en funcionamiento.

En diciembre de 2024, GTE se unió a las Embajadas de Bélgica y Canadá y a la Campaña Colombiana Contra Minas para presentar la octava edición del Premio CaMINA. Este galardón reconoce a organizaciones comunitarias que trabajan en favor de las víctimas de minas antipersonal y promueven la paz en Colombia.

Los ganadores de este año fueron la Asociación de Sobrevivientes Veteranos del Conflicto Armado del Cauca, “Camino de Paz”, por su labor apoyando a veteranos militares con discapacidad a reconstruir sus vidas, y Guillermo Murcia Duarte, reconocido por su trabajo en favor de los derechos y la inclusión de las víctimas de minas.

El apoyo de GTE a este premio refleja su compromiso continuo con el desminado en Putumayo, donde trabaja junto a sus aliados para liberar territorios de minas y ayudar a que las personas recuperen su seguridad y libertad de movimiento.

En el Centro Forestal Acordionero, Gran Tierra Energy instaló biodigestores anaeróbicos de escala residencial. Los biodigestores son sistemas que descomponen materiales orgánicos como residuos de alimentos, restos agrícolas, estiércol y aguas residuales, mediante un proceso biológico llamado digestión anaeróbica.

En muchas zonas rurales de Colombia, las aguas residuales no tratadas fluyen por canales abiertos, lo que genera graves riesgos sanitarios y ambientales, especialmente durante la temporada de lluvias. Al mismo tiempo, el acceso limitado al gas propano obliga a muchas familias a utilizar leña, lo que contribuye a la deforestación, la contaminación del aire y genera impactos negativos en la salud.

Para enfrentar estos dos desafíos, GTE se asoció con la Universidad Antonio Nariño para instalar 13 biodigestores anaeróbicos en las veredas de Carmelita, Puerto Vega y Remolinos (Putumayo). Estos sistemas tratan orgánicamente las aguas residuales y producen biogás que actualmente beneficia a cerca de 40 hogares y una escuela. Esta tecnología demuestra cómo un diseño consciente puede generar impactos ambientales, sociales y económicos duraderos.

Esta iniciativa, que cumple con el requerimiento legal en Colombia de destinar al menos el 1 % del presupuesto de los proyectos a temas ambientales, se perfila como una solución replicable. Impulsados por el éxito del proyecto, ya se están planificando expansiones hacia otros municipios.

“Antes del proyecto, algunas de estas viviendas estaban abandonadas por la contaminación. Las aguas residuales se filtraban en los pozos, las plagas eran incontrolables y el aire era insoportable. Ahora, el agua está limpia, los olores desaparecieron y las familias han regresado.”

Décadas de conflicto dejaron tierras y cuerpos de agua en el corredor Puerto Vega–Teteyé, en Colombia, marcados por derrames de petróleo ocasionados por grupos armados ilegales. Aunque el daño ocurrió antes de su llegada, Gran Tierra tomó medidas para abordar esta contaminación histórica.

Desde el lanzamiento de un importante esfuerzo de remediación en 2022, GTE ha rehabilitado 67 hectáreas en diez veredas, garantizando que los habitantes de la zona ya no carguen con las consecuencias de afectaciones ambientales del pasado. La Iniciativa de Limpieza en Suroriente, una alianza entre Ecopetrol y Gran Tierra Energy, refleja el compromiso compartido de ambas compañías con la recuperación ambiental, la recolección de residuos generados por terceros y la responsabilidad social.

Alineado con la estrategia nacional de remediación de Colombia, este proyecto también ha generado 215 empleos locales, involucrando directamente a propietarios y emprendedores en labores de limpieza ambiental, y fortaleciendo capacidades que beneficiarán a la región en el largo plazo.

Gran Tierra Energy inauguró oficialmente el Centro Forestal Acordionero (CFA), un espacio de innovación ambiental de 185 hectáreas ubicado en la vereda El Cairo, en el departamento del Cesar, una zona de conservación estratégicamente importante. Gran Tierra espera que el CFA juegue un papel clave en la restauración de corredores forestales y en la preservación de cuerpos de agua que abastecen a las comunidades vecinas. Hasta la fecha, se han sembrado cerca de 11.000 árboles nativos en el Centro, reforzando su contribución a la recuperación de los ecosistemas en la región. El CFA también ha sido diseñado para probar e implementar iniciativas de sostenibilidad que promuevan la resiliencia ambiental a largo plazo y el desarrollo económico regional.

El Centro está ubicado entre dos áreas boscosas biodiversas e interconectadas, por las que se ha registrado el tránsito de más de 100 especies de aves. Aunque su geografía y ecosistemas difieren de los de Costayaco, su ubicación permite restaurar corredores forestales y preservar fuentes hídricas basadas en ríos para las comunidades cercanas. El CFA también incluye un vivero forestal para la restauración de especies nativas de plantas y árboles. Actualmente, el vivero produce aproximadamente 9.000 plantas al mes, las cuales se utilizan para conservar los bosques circundantes y son donadas a familias locales.

Acuaponía

En el corazón de este centro de innovación se encuentra un sistema de acuaponía alimentado por energía solar, que combina la acuicultura (cría de peces) con el cultivo de plantas en sistemas hidropónicos cerrados. GTE y miembros de la comunidad local están probando estos sistemas como parte de un esfuerzo más amplio para explorar modelos de agricultura sostenible que fortalezcan la resiliencia ambiental y económica de la región.

El sistema acelera la producción de alimentos con un uso mínimo de tierra y tiene como objetivo mejorar la seguridad alimentaria y reducir los costos para las familias. El agua rica en nutrientes proveniente de los tanques de tilapia se utiliza para fertilizar cultivos como albahaca, tomates cherry, lechuga y hierbas aromáticas, sin necesidad de suelo ni pesticidas químicos. Además, el sistema recicla continuamente el agua, logrando un ahorro superior al 90 % en comparación con la agricultura convencional, y funciona con energía solar, lo que asegura una operación eficiente y con bajo impacto ambiental.

Meliponicultura

El CFA también incluye una iniciativa de meliponicultura, que cumple un papel clave en la conservación de la biodiversidad al proteger y reproducir abejas nativas sin aguijón, esenciales para la polinización y la salud de los ecosistemas locales. Estas abejas apoyan la polinización de bosques nativos y cultivos agrícolas, contribuyendo a la biodiversidad y a la productividad agrícola.

La iniciativa también promueve la educación ambiental, sensibilizando a la comunidad sobre la importancia ecológica de las abejas y creando oportunidades económicas locales a través de la producción de miel medicinal y productos derivados. Al proteger a las abejas, el CFA contribuye a salvaguardar ecosistemas enteros y asegurar un futuro más sostenible para la región.

Biodigestores Anaeróbicos

Dentro del CFA, GTE instaló biodigestores anaeróbicos de escala residencial. Estos sistemas tratan orgánicamente las aguas residuales y generan biogás, eliminando vertimientos a cielo abierto y ofreciendo energía para cocinar.

En muchas zonas rurales de Colombia, las aguas residuales no tratadas representan riesgos sanitarios y ambientales significativos, especialmente durante la temporada de lluvias. Al mismo tiempo, la falta de acceso al gas propano obliga a muchas familias a usar leña, lo que contribuye a la deforestación, la contaminación del aire y problemas de salud. Esta tecnología demuestra cómo un diseño bien pensado puede generar un impacto ambiental, social y económico duradero.

Compromiso Ambiental Más Allá del Cumplimiento

Este Centro refleja cómo Gran Tierra Energy va más allá del cumplimiento normativo, integrando sus obligaciones legales con nuevas iniciativas innovadoras de conservación. A través del Centro Forestal Acordionero, GTE continúa liderando con responsabilidad ambiental al combinar reforestación, conservación del agua e iniciativas comunitarias, para fortalecer los ecosistemas de Colombia y apoyar a las familias locales.


“El Centro Forestal Acordionero nos ha permitido ver cómo podemos trabajar la tierra de manera más eficiente y sostenible. Con los proyectos piloto hidropónicos hemos visto en la práctica que, con una porción pequeña de terreno, podemos cultivar diferentes productos en menos tiempo y con un aumento considerable en el volumen. Estoy seguro de que esto podría cambiar nuestra forma de vivir, gastar menos en comida y acelerar la producción de nuestros cultivos.”

El Centro Forestal Costayaco (CFC) es uno de los esfuerzos de reforestación más innovadores de América del Sur el cual ha crecido hasta 335 hectáreas. Las cuales se encuentran localizadas cerca de las instalaciones de producción de la Compañía en Putumayo. Establecida en 2010 en coordinación con el regulador ambiental regional Corpoamazonia, este Centro se ha convertido en un hábitat importante para mariposas, aves, grandes felinos y otros animales salvajes.

El Centro está estratégicamente ubicado en un importante corredor ambiental que conecta los ecosistemas del piedemonte andino y la selva amazónica, sirviendo como punto focal para los requisitos compensatorios de la Compañía, así como para muchas de sus actividades ambientales voluntarias. Luego de 10 años, la Compañía está cerca de lograr su objetivo a largo plazo de conectar el corredor con el piedemonte. El Centro, el cual fue designado oficialmente como hábitat protegido y el cual ha replicado en todo el país, sirve también como un centro de congregación para las comunidades cercanas, albergando sesiones educativas, presentaciones y sesiones informativas.

Una Fuente de Plantas de Semillero

El Centro Forestal ha cultivado cientos de miles de plantas de semillero, lo que les ha brindado a las comunidades locales la capacidad de reforestar sus tierras con árboles nativos. Los residentes han comenzado a plantar plantas de semillero en sus tierras, que a lo largo de los años se han visto degradadas por la agricultura, la cría de animales y otras industrias que han dañado los hábitats naturales y los ecosistemas sensibles. El Centro está situado en las proximidades del vivero Sacha Wasi, que cuenta con capacidad para producir más de un millón de plantas de semillero cada año como parte de NaturAmazonas. 

Un Espacio para el Aprendizaje

El Centro Forestal funciona como un espacio de aprendizaje para la comunidad, con programación para jóvenes y adultos. Los visitantes pueden aprender sobre las operaciones y las actividades de gestión medioambiental de GTE. El Centro ha recibido a funcionarios gubernamentales, científicos, miembros de la comunidad, empresas, instituciones académicas y estudiantes, y está abierto a todos los públicos.

Monitoreo de la Restauración de la Vida Animal

La cámara sensorial de movimiento y las estaciones de monitoreo del Centro Forestal Costayaco han identificado con éxito 121 especies de aves, 15 especies de anfibios y 11 especies de mamíferos. Este es un aumento significativo del último programa de monitoreo de vida silvestre en 2016, que muestra que los esfuerzos de conservación y reforestación de la Compañía están restaurando estos hábitats naturales y atrayendo la vida silvestre de regreso a estas regiones.

“Como padres, nuestro legado es proteger la selva para que nuestros hijos puedan tener buen oxígeno, diversidad de flora y fauna y agua limpia. Es increíble lo que los trabajadores del CFC han podido hacer. Ahora, vemos una enorme cantidad de árboles en lo que anteriormente eran lotes de tierra baldíos. Los animales han regresado y los monos van entre los árboles para cruzar el camino. El CFC me ayudó a plantar árboles cerca de mi casa, y la gente está más consciente de los bosques, porque cuando vienen a buscar árboles para plantar aprenden que no deben talarlos. Para mí, un lugar como este es increíble, porque me preocupa mucho el cambio climático.”

El Plan de Gestión Ambiental (EMP) de Gran Tierra Energy establece que GTE minimizará la huella de las actividades del proyecto a lo largo de las operaciones y que la remediación y recuperación completas seguirán hasta el cese de las operaciones. El plan también exige que la empresa respete el uso de la tierra por parte de las comunidades locales y que las actividades laborales diarias de la empresa minimicen los impactos en los usos de la tierra locales.

Hasta finales de 2024, la huella de conservación de Gran Tierra en Suramérica, incluyendo tierras reforestadas, conservadas y preservadas, totalizó 5.372 hectáreas en comparación con nuestra huella operativa de solo 153 hectáreas. Conozca las siguientes historias para saber más sobre el Plan de Manejo Ambiental y el Plan de Manejo de Residuos de Gran Tierra.

GTE mantiene la transparencia sobre sus prácticas ambientales al garantizar que las partes interesadas estén bien capacitadas para entender, analizar y responder a la información que reciben, la cual puede incluir datos altamente técnicos.

Sesiones Informativas en Ecuador para Fortalecer la Supervisión Ambiental

En 2024, Gran Tierra Energy fortaleció su compromiso con la responsabilidad ambiental al colaborar con expertos independientes para desarrollar una serie de sesiones informativas sobre modelación de dispersión atmosférica. Esta herramienta científica permite predecir y comprender mejor los posibles impactos ambientales derivados de la actividad industrial, y es una parte esencial del enfoque de GTE hacia operaciones responsables.

Se llevaron a cabo dos sesiones en Lago Agrio y una en Quito, generando un espacio de diálogo abierto e intercambio de conocimientos. En total, participaron 32 colaboradores de GTE y 14 técnicos del Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE) de Ecuador. Estas sesiones no solo fortalecieron la comprensión técnica sobre la modelación de dispersión atmosférica, sino que también consolidaron una relación de confianza entre GTE y el MAATE en la promoción de prácticas sostenibles en la región.

Al involucrarse proactivamente con las autoridades regulatorias y garantizar la transparencia en sus operaciones, GTE continúa construyendo confianza con sus grupos de interés clave y reafirmando su rol como un socio energético responsable. GTE también ha realizado talleres de Capacitación en Monitoreo Ambiental para ayudar a las personas que viven en la comunidad de Unión Balsareña, cercana a las operaciones de la compañía en el bloque Chanangue, en Sucumbíos, Ecuador, a observar y proporcionar retroalimentación de manera más efectiva sobre los procedimientos de monitoreo ambiental de GTE. El taller abarcó regulaciones, estudios, encuestas y gestión, así como la metodología y prácticas de monitoreo ecológico.

Diecisiete miembros de la comunidad participaron en el taller, y la compañía brindara apoyo continuo para garantizar que los líderes comunitarios y los participantes del programa puedan seguir colaborando con expertos ambientales para respaldar su rol de supervisión.

“Buscamos oportunidades para generar el mayor impacto posible en el ámbito social, ambiental y de Derechos Humanos, en lugar de simplemente cumplir con un requisito.”

Uno de los logros más destacados del trabajo de GTE, en el marco de la Iniciativa de Biodiversidad y Desarrollo del Putumayo, fue la restauración en el Santuario de Flora y Fauna Orito Ingi-Ande, destinado a la conservación de plantas medicinales.

El diálogo con 15 familias que vivían en la zona protegida y cultivaban coca resultó en importantes acuerdos de conservación para proteger la tierra. Como parte de los acuerdos, Gran Tierra Energy ayudó a reubicar a las familias, proporcionando tierras y capacitación para ayudarlas a mantener sus formas de sustento. Esto permitió que las autoridades ambientales, incluidos los Parques Nacionales y el Ministerio de Ambiente, reemplazarán los cultivos ilegales con vegetación nativa y preservaran la integridad de toda el área protegida, que abarca más de 100 kilómetros cuadrados. Hasta ahora, se han protegido y restaurado 29 hectáreas de tierra.

“El rol de GTE fue fundamental en la restauración de esas áreas degradadas, creando sinergia con el gobierno y ayudando a todas las familias a mejorar su calidad de vida. Esto representa una nueva manera de entender lo que es posible con un pensamiento innovador sobre el medio ambiente. Hay una gran diferencia entre una empresa como GTE, que tiene una visión holística y busca generar un impacto real, y una que busca cumplir con el mínimo esfuerzo.”