Gran Tierra Energy comprende y comparte el deseo de los colombianos de proteger los ríos, lagos y otros recursos hídricos. Con esto en mente, GTE está aplicando políticas estrictas de protección y remediación del agua, muchas de las cuales exceden los requerimientos regulatorios.

En Gran Tierra tenemos la firme convicción de que la protección de los recursos de agua es una parte esencial de las actividades responsables de exploración y producción petrolera y de gas. La Compañía está comprometida con cuatro prioridades al momento de ejecutar sus operaciones, para evitar que tengan algún efecto adverso en las aguas subterráneas y los acuíferos:

  • Tecnología probada para aislar las perforaciones del ambiente.
  • Monitoreo constante de la calidad del agua subterránea en la zona de operación de la Compañía.
  • Monitoreo regular de puntos de aguas subterráneas y aguas superficiales , 97 en el Valle Medio del Magdalena, 616 en Putumayo y 49 en Ecuador. Hemos recolectado y analizado más de 1.340 muestras de agua a través de nuestros programas de monitoreo hídrico en Suramérica durante 2025.
  • Confirmación de resultados de monitoreo y pruebas independientes para corroborar. Salvaguardamos plenamente la calidad del agua subterránea, a lo largo de toda la historia de operaciones de perforación en Colombia.

Además de sus cuatro prioridades, Gran Tierra también ha planteado como objetivo el cero uso y vertido de agua de todas las fuentes superficiales. Los esfuerzos de Gran Tierra en esta área han resultado en considerables reducciones de aguas superficiales por barril de petróleo producido, incluso mientras la Compañía ha aumentado su producción general. Gran Tierra está comprometida a proteger las fuentes de agua locales. El objetivo de GTE es alcanzar un ciclo cerrado del 100% en la producción de agua. Conozca las historias a continuación para conocer sobre cómo GTE protege, preserva y conserva el agua.

“Desde 2019, hemos reducido nuestras emisiones de un 24%, y, en 2025 reciclamos el 95 % del agua producida para recuperación secundaria en Suramérica”
Llevando Agua Segura A Las Zonas Rurales De Colombia
En las zonas rurales de difícil acceso del Putumayo, Colombia, donde el apoyo gubernamental es limitado, el acceso al agua potable sigue siendo un desafío persistente, exponiendo a las familias a enfermedades de origen hídrico y otros riesgos para la salud. Para ayudar a cerrar esta brecha, GTE ha liderado la iniciativa Agua de Mi […]
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Invitamos a las Comunidades a Participar en el Monitoreo de Agua
Realizamos actividades periódicas de monitoreo y analizamos el agua superficial y subterránea, utilizando un laboratorio externo certificado por las autoridades del gobierno, de conformidad con las políticas de la Compañía y las regulaciones. No obstante, existe el mito entre las comunidades locales implicando que los resultados de los laboratorios que presenta la Compañía son desconfiables. […]
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Gestión de Recursos Hídricos
En conjunto con inversiones voluntarias, que conservan y protegen la integridad de los recursos hídricos adyacentes a sus operaciones, Gran Tierra continúa reduciendo el consumo de agua en todo el ciclo de vida de sus operaciones. La Compañía ha implementado una amplia hoja de ruta para reducir el uso del agua superficial cuando sea posible, […]
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Llevando Agua Segura A Las Zonas Rurales De Colombia

En las zonas rurales de difícil acceso del Putumayo, Colombia, donde el apoyo gubernamental es limitado, el acceso al agua potable sigue siendo un desafío persistente, exponiendo a las familias a enfermedades de origen hídrico y otros riesgos para la salud. Para ayudar a cerrar esta brecha, GTE ha liderado la iniciativa Agua de Mi Tierra que inició en 2024.

A través del programa Agua de Mi Tierra, Gran Tierra está instalando sistemas comunitarios de abastecimiento de agua diseñados para llevar agua tratada directamente a los hogares, reflejando su compromiso con la mejora del acceso a servicios esenciales en sus áreas de operación. Por primera vez, agua segura llegará de manera constante a 10 comunidades rurales del Corredor Puerto Vega–Teteyé, en el sur de Putumayo, proporcionando acceso confiable a aproximadamente 1.000 familias.

Cada sistema comienza con una estructura de captación que recoge agua de una fuente natural cercana. Posteriormente, el agua pasa por un proceso de tratamiento que la limpia y desinfecta antes de ser almacenada y distribuida a los hogares, garantizando un acceso confiable para el uso diario.

El proyecto inició después de que líderes comunitarios solicitaran apoyo para desarrollar sistemas de acueducto que permitieran abordar desafíos históricos relacionados con la calidad del agua. Estos sistemas contribuirán a mejorar la salud de las comunidades al reducir las enfermedades asociadas al consumo de agua no segura. Una vez finalizado en 2026, aproximadamente 5.000 personas contarán con acceso confiable a agua segura. Los miembros de las comunidades están aportando mano de obra durante la construcción, fortaleciendo el sentido de apropiación local y ayudando a preparar a los residentes para gestionar y mantener los sistemas de manera independiente a lo largo del tiempo.

Restableciendo el Acceso al Agua

De manera similar, las escuelas rurales de Colombia suelen enfrentar desafíos que no siempre son evidentes para quienes están fuera de estas comunidades. En la Institución Educativa El Cairo, ubicada en San Martín, Cesar, el desafío era fundamental: contar con acceso confiable al agua.

El Cairo es la sede principal de una comunidad educativa rural dispersa, donde la infraestructura es limitada y los servicios han sido históricamente frágiles. En 2025, cuando el personal de GTE visitó la zona, ubicada junto al Centro Forestal Acordionero, los directivos de la institución explicaron que, con el sistema existente alimentado por gravedad, el agua (cuando llegaba) llegaba apenas como un hilo, lo que hacía que los baños fueran inutilizables y dificultaba las labores de limpieza.

En respuesta, Gran Tierra instaló un sistema de bombeo para garantizar un suministro y una distribución de agua constante en todo el campus. Este cambio sencillo permitió un acceso al agua en baños, estaciones de limpieza y otras áreas de uso frecuente, mientras que la instalación de puntos de abastecimiento específicos proporcionó acceso a agua segura. En conjunto, estas acciones han restablecido las condiciones de higiene y contribuido al bienestar y la dignidad de estudiantes y personal.

“Antes, el agua que salía del grifo estaba turbia y podía enfermarnos. Ahora, con el nuevo sistema y los filtros, podemos llenar nuestras botellas con agua segura.”

Invitamos a las Comunidades a Participar en el Monitoreo de Agua

Realizamos actividades periódicas de monitoreo y analizamos el agua superficial y subterránea, utilizando un laboratorio externo certificado por las autoridades del gobierno, de conformidad con las políticas de la Compañía y las regulaciones. No obstante, existe el mito entre las comunidades locales implicando que los resultados de los laboratorios que presenta la Compañía son desconfiables.

Para desmentir este mito, GTE financiará estudios independientes adicionales del agua en caso de que las comunidades locales en Colombia y en Ecuador quieran contratar su propio laboratorio (siempre y cuando esté certificado por la regulación colombiana). GTE tomará sus propias muestras y las comparará con las muestras tomadas por las comunidades, cuyo resultado será compartido en reuniones con las mismas.

“Siempre hemos tenido un diálogo abierto con GTE, y hemos podido solucionar cualquier inconveniente. Es evidente que Gran Tierra quiere demostrar que no tiene nada que ocultar, pues hemos trabajado juntos bastante bien, en diferentes iniciativas ambientales y sociales.”

Gestión de Recursos Hídricos

En conjunto con inversiones voluntarias, que conservan y protegen la integridad de los recursos hídricos adyacentes a sus operaciones, Gran Tierra continúa reduciendo el consumo de agua en todo el ciclo de vida de sus operaciones. La Compañía ha implementado una amplia hoja de ruta para reducir el uso del agua superficial cuando sea posible, con el objetivo de eliminar su uso en los próximos años.

La Compañía maneja el uso del agua aplicando un enfoque basado en el riesgo para garantizar que sus operaciones no estén ejerciendo presión sobre los recursos hídricos superficiales locales. El agua es suministrada para uso interno en sus campamentos y para operaciones comerciales, que incluyen actividades de mantenimiento y perforación de pozos en algunas ubicaciones. El agua producida junto con el crudo de los pozos subterráneos profundos es reciclada y reinyectada en los yacimientos, para mantener la presión en muchos de los campos petroleros de la Compañía. En 2025, el 95% del agua utilizada para el mantenimiento de presión en Colombia provino de agua producida reinyectada o de fuentes subterráneas no potables dedicadas ubicadas en los sitios de operación.

Gran Tierra también registra e informa los impactos y usos del agua en concordancia con los marcos de reporte de ESG internacionales, incluyendo la Asociación de la Industria Petrolera Internacional para la Conservación del Medio Ambiente (IPIECA, por sus siglas en inglés), el Consejo de Normas de Contabilidad sobre Sostenibilidad (SASB, por sus siglas en inglés) y la Iniciativa de Reporte Global (GRI, por sus siglas en inglés). De acuerdo con la herramienta Aqueduct del Atlas de Riesgo Hídrico del Instituto de Recursos Mundiales (WRI), todas las captaciones de agua de GTE se encuentran en áreas con bajo estrés hídrico y con un riesgo hídrico general entre bajo y medio.

Además, en 2024, Gran Tierra comenzó a medir su huella hídrica en Colombia de acuerdo con la norma ISO 14046 y los estándares de Water Footprint Network. La evaluación de riesgos hídricos se realiza utilizando la metodología Water Risk Filter del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), que analiza riesgos físicos, regulatorios y reputacionales en las regiones donde opera la Compañía.

Durante los últimos ocho años, GTE ha mantenido su intensidad promedio de captación de agua por debajo de 0,07 m³/boe y su intensidad promedio de captación de agua superficial por debajo de 0,06 m³/boe.

Utilización de Recursos Hídricos No Potables

Los métodos de recuperación secundaria de petróleo (EOR), incluyendo la inyección de agua y polímeros, devuelven el agua producida junto con los hidrocarburos a la misma zona subterránea de donde se originó para mantener la presión y aumentar la recuperación de los yacimientos. La Compañía aprovecha tecnologías que permiten el uso de agua no potable altamente salina de formaciones subterráneas, a miles de pies de profundidad, para las operaciones, en lugar de extraer de fuentes superficiales y de agua dulce.

Durante 2024, la Compañía trabajó con las autoridades colombianas para contribuir a la actualización de regulaciones que permiten el uso de agua subterránea no potable proveniente de zonas sin presencia de hidrocarburos para procesos de recuperación mejorada. Estas reformas entraron en vigor en 2025. Este cambio reduce la dependencia de ríos y cuerpos de agua superficiales al utilizar agua altamente salina y no potable proveniente de formaciones profundas del subsuelo. Además de disminuir la dependencia de fuentes superficiales, este enfoque de recuperación mejorada reduce las emisiones de gases de efecto invernadero al minimizar la necesidad de transportar agua mediante camiones cisterna. La reducción de estas operaciones de transporte también beneficia a las comunidades cercanas al disminuir la congestión vehicular y la generación de polvo en las vías.